26 agosto 2011

Arroz al horno

Este arroz es plato semanal en mi casa. Se puede hacer por la mañana temprano y comerlo al mediodía pero como está en su punto es recién sacado del horno. Este arroz se suele hacer al día siguiente de hacer un puchero ya que se utiliza el caldo y garbanzos que hayan sobrado del día anterior. Lo típico es hacerlo con una cazuela de barro muy plana y ancha, esto es importante ya que quedará más crujiente cuanto más arroz esté en contacto con la base de la cazuela .





Ingredientes para 4 personas:

costilla
morcilla de cebolla
garbanzos
1 cabeza de ajos
2 patatas medianas
1 tomate maduro
100 grs. de arroz por persona
400 ml. de caldo (el doble de líquido que de arroz)
1 chorreón de aceite
pimenton de la vera

Las cantidades de los ingredientes se calculan en función de las personas que vayan  a comer; suele ponerse una tira de costilla y una morcilla por persona. Si los garbanzos son del puchero, a mi me gusta enjuagarlos un poco para eliminar restos que hayan podido quedar. La patata y el tomate cuanto más finos estén cortados más crujientes quedaran.
 Este arroz debe quedar seco, por lo que hay que ajustar la cantidad de aceite, como idea aproximada yo suelo poner la mitad del aceite que pondría si tuviera que freír las costillas.


Encencer el horno a 180º con función ventilador.
En una cazuela de barro se ponen todos los ingredientes; al ser un  arroz que no se tiene que mover una vez entra en el horno es conveniente seguir un orden al colocarlos. Se añade el aceite y el caldo hirviendo para evitar el efecto "arroç passejat" "arroz paseado".
Antiguamente no había hornos en casa por lo que se tenia que llevar a cocer al horno de pan. Si se echaba el caldo en casa, hasta llegar al horno, el arroz se hinchaba y se ponía blandengue por eso  se le llamaba "arroz paseado"; para solucionar el problema lo que se hacía era llevar una olla con el caldo hirviendo para añadirlo al arroz justo en el momento de hornearlo.

Tarda unos 40 minutos en hacerse y debe quedar seco y tostado.